
Hay días en que uno se despierta como si tuviera un nudo en el estómago. Una angustia existencial que invade el cuerpo y los sentidos sin remerio. Como un cúmulo de sensaciones desordenadas que se apoderan de uno lentamente hasta dejarnos inmóviles sobre la cama.
Levantarse supone un esfuerzo sobrehumano, como cargar con kilos y kilos de desesperación y desconsuelo.Arrastrarse sobre las sábanas sin apenas fuerzas y tener la sensación de estar derrotados, sometidos a un dictamen lleno de juicios y suposiciones que nos hacen sentirnos condenados.
Entre los enormes silencios de la oscuridad sobrevuelan las dagas, las voces sentenciales, las fraces lapidarias que estremecen las paredes y los átomos de cada centrímetro de piel, sabores amargos, y una fuerte sensación de contradicciones y demonios de culpas ajenas que nos impiden respirar.
Sombras que pretenden atraparnos y hacernos sentir completamente insignificantes.Gritos desesperados de nuestras propias lamas tratando de escapar de huir muy lejos, de perderce en un vacío de donde nada ni nadie pueda alcanzarnos.
Hay días en donde cuesta pelear contra la nada, contra esa masa informe llena de aullidos y risas desaforadas jáctandose de su destructivo poder sobre el nuestro sentido común.
Hay días que se hace terriblemente cuesta arriba no podes distinguir la realidad de las sombras.
Hay días que es imposible disipar la sensación de ser minúsculos, de ser casi transparentes, tan pequeñitos como para ser invisibles. Como para pasar completamente desapercibidos del resto del mundo.
Hay días que desearía poder gritar todo, sacar el coraje para decir ¡¡ Basta, hasta aquí hemos llegado!! y dejar de consentir que se abran las puertas de los demonios y los fantasmas que tantas luchas en tanto tiempo tratamos de erradicar nuestras vidas.
Hay días que quisieramos ser más fuertes y que las cirscuntancias no nos hirieran tan profundamente, que dejaran de sangrar nuestras heridas y no nos dejaran a la deriva en un mar de insertidumbre ...
Hay días como hoy en que personas que me importan tambiñen sufren y lo siento como propio.
Hay días como hoy, que me doy cuenta que la vida no es justa, y nunca lo será ...
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